Transformación de un pequeño piso interior en el popular barrio de Moncloa


Este pequeño piso presentaba un aspecto de abandono y dejadez que no facilitaba su alquiler. Con un presupuesto mínimo la solución más eficaz es despejar, limpiar, pintar y arreglar desperfectos para retirar cuanto antes el cartel de «Se Alquila»
Paredes, puertas y mobiliario se sometieron a una buenas mano de pintura, además tanto la decoración como la reutilización de algunos elementos permitieron ajustar al máximo la inversión.
Dado el limitado presupuesto, la intervención en la cocina se limitó a a cambiar la encimera y la placa de fuegos eléctricos por una placa de inducción.
Todo el mobiliario de salón y comedor fueron directos al contenedor (milagrosamente desaparecieron antes de que llegara el camión de retirada de resíduos) El sofá enorme y desgastado fue sustituído por uno más pequeño pero acorde al espacio. En lugar de la mesa camilla busqué una mesa cuadrada extensible blanca con sillas ligeras rojas apilables. Una mano de pintura a las estanterias y mesitas de las habitaciones y como nuevas.
Para terminar unos detalles decorativos, amén de la limpieza en profundidad y el resultado fue el esperado. En un par de visitas el piso estaba alquilado.














Estado inicial de la vivienda








