Renovación integral de una vivienda en el Madrid más castizo. Se trata de una casa antigua de los años 50. El lujo radica en disponer de un amplio jardín interior, además del patio de entrada.

La idea de unificar espacios siempre funciona. Cocina abierta al salón con posibilidad de crear un cerramiento en un futuro. La gama de materiales y color: azul petróleo, blanco y papel pintado geométrico en las mismas tonalidades aporta elegancia sin provocar estridencia. Elegimos un suelo en laminado de madera de roble.




Para la entrada diseñamos un armario de pared a pared con un práctico banco para descalzarse.

La escalera es la protagonista.

Tramos de madera con divisor de malla metálica crea amplitud visual y enfoque unificado.

Detalle del porche




Cocina original

Salón

Entrada de la vivienda
