Un clásico renovado

Los propietarios de esta vivienda, un gato elegante y su compañero humano, querían ganar espacio, para ello, sacrificamos la segunda habitación, bastante angosta y sin ventana para convertirla en un gran vestidor. Además se abrió la cocina al salón, separándola con una gran isla que hace las veces de comedor.

La cocina totalmente en negro con armarios bajos abiertos e interiores en madera igual como la encimera. Para la isla se reserva la encimera de marmol negro veteado, el mismo que viste el suelo de la habitación y el baño.






